martes, 26 de julio de 2011

Buenos propósitos

Si estuviera en España podría hablar de buenos propósitos para el nuevo curso académico, pero ni eso, porque en Japón vamos por la mitad del año... Me limitaré a exponer (con muchas reservas) mi deseo de continuar con el blog, ya que la experiencia piloto fue un desastre, por vagancia personal, lo asumo mucho, y por falta de tiempo (que no imaginaba yo lo pesado que era tener un blog).

No obstante, estoy dispuesta, ya que estamos sin clase, a dedicarle una ínfima parte de mi valioso tiempo, y a ver qué sale. Como decía antes, más por los amigos y familiares que a que yo vea la necesidad de contar lo que hago a todas horas, dónde y con quién... para eso está el Facebook :P. Y cientos y cientos de cientos de blogs hablan sobre Japón en español, así que tampoco vamos a descubrir nada nuevo.

Queda dicho y espero cumplirlo. ¡Aaaadiós! (Ejem, hasta pronto...)

sábado, 10 de abril de 2010

The Lark Ascending

No puedo evitar hacer un post sobre la que está siendo mi banda sonora estos últimos días, un tesoro que todo el mundo debería conocer y que es extrañamente apropiado para la primavera japonesa.

The Lark Ascending es una pieza maravillosa del compositor británico Ralph Vaughan Williams, basado en un poema de George Meredith. Tras una larga y complicada historia que incluye la Segunda Guerra Mundial, la obra fue estrenada en 1921. De ella dijo en su momento el crítico de The Times: "It showed supreme disregard for the ways of today or yesterday. It dreamed itself along". Llegó a mis manos (es un decir) a través de un filtro muy exigente, así que os puedo asegurar que se trata de una música evocadora que os hará soñar, y no hay mejor antídoto para un día triste y pesimista. Garantizado :D.

Según el Daily Telegraph, en abril de 2009 la obra fue una vez más (y van tres seguidas) la pieza clásica favorita por el público británico. Y no tiene pinta de ir a cambiar este año. Algo tendrá... A continuación os dejo la composición entera gracias a Youtube ^^, con la London Philharmonic Orchestra dirigida por Bernard Haitink, y con el violín de Sarah Chang. Más abajo tenéis el poema de Meredith. Que lo disfrutéis.






The Lark Ascending

He rises and begins to round,
He drops the silver chain of sound,
Of many links without a break,
In chirrup, whistle, slur and shake,
All intervolved and spreading wide,
Like water-dimples down a tide
Where ripple ripple overcurls
And eddy into eddy whirls;
A press of hurried notes that run
So fleet they scarce are more than one,
Yet changeingly the trills repeat
And linger ringing while they fleet,
Sweet to the quick o' the ear, and dear
To her beyond the handmaid ear,
Who sits beside our inner springs,
Too often dry for this he brings,
Which seems the very jet of earth
At sight of sun, her music's mirth,
As up he wings the spiral stair,
A song of light, and pierces air
With fountain ardour, fountain play,
To reach the shining tops of day,
And drink in everything discerned
An ecstasy to music turned,
Impelled by what his happy bill
Disperses; drinking, showering still,
Unthinking save that he may give
His voice the outlet, there to live
Renewed in endless notes of glee,
So thirsty of his voice is he,
For all to hear and all to know
That he is joy, awake, aglow;
The tumult of the heart to hear
Through pureness filtered crystal-clear,
And know the pleasure sprinkled bright
By simple singing of delight;
Shrill, irreflective, unrestrained,
Rapt, ringing, on the jet sustained
Without a break, without a fall,
Sweet-silvery, sheer lyrical,
Perennial, quavering up the chord
Like myriad dews of sunny sward
That trembling into fulness shine,
And sparkle dropping argentine;
Such wooing as the ear receives
From zephyr caught in choric leaves
Of aspens when their chattering net
Is flushed to white with shivers wet;
And such the water-spirit's chime
On mountain heights in morning's prime,
Too freshly sweet to seem excess,
Too animate to need a stress;
But wider over many heads
The starry voice ascending spreads,
Awakening, as it waxes thin,
The best in us to him akin;
And every face to watch him raised,
Puts on the light of children praised;
So rich our human pleasure ripes
When sweetness on sincereness pipes,
Though nought be promised from the seas,
But only a soft-ruffling breeze
Sweep glittering on a still content,
Serenity in ravishment

For singing till his heaven fills,
'Tis love of earth that he instils,
And ever winging up and up,
Our valley is his golden cup,
And he the wine which overflows
To lift us with him as he goes:
The woods and brooks, the sheep and kine,
He is, the hills, the human line,
The meadows green, the fallows brown,
The dreams of labour in the town;
He sings the sap, the quickened veins;
The wedding song of sun and rains
He is, the dance of children, thanks
Of sowers, shout of primrose-banks,
And eye of violets while they breathe;
All these the circling song will wreathe,
And you shall hear the herb and tree,
The better heart of men shall see,
Shall feel celestially, as long
As you crave nothing save the song.
Was never voice of ours could say
Our inmost in the sweetest way,
Like yonder voice aloft, and link
All hearers in the song they drink.
Our wisdom speaks from failing blood,
Our passion is too full in flood,
We want the key of his wild note
Of truthful in a tuneful throat;
The song seraphically free
Of taint of personality,
So pure that it salutes the suns
The voice of one for millions,
In whom the millions rejoice
For giving their one spirit voice.
Yet men have we, whom we revere,
Now names, and men still housing here,
Whose lives, by many a battle-dint
Defaced, and grinding wheels on flint,
Yield substance, though they sing not, sweet
For song our highest heaven to greet:
Whom heavenly singing gives us new,
Enspheres them brilliant in our blue,
From firmest base to farthest leap,
Because their love of Earth is deep,
And they are warriors in accord
With life to serve, and, pass reward,
So touching purest and so heard
In the brain's reflex of yon bird:
Wherefore their soul in me, or mine,
Through self-forgetfulness divine,
In them, that song aloft maintains,
To fill the sky and thrill the plains
With showerings drawn from human stores,
As he to silence nearer soars,
Extends the world at wings and dome,
More spacious making more our home,
Till lost on his aerial rings
In light, and then the fancy sings.

George Meredith
Edmund Clarence Stedman, ed. (1833–1908).  A Victorian Anthology, 1837–1895.  1895.

domingo, 4 de abril de 2010

Mi primer hanami...

Pues sí, eso hemos hecho hoy el trío lalalá: irnos de hanami ^^.

El hanami consiste en, como muchos ya sabéis, ir a un parque con amigos, mogollón de comida y bebidas alcohólicas para ponerse piripi. Y no, no es el botellón... La diferencia está en que el meollo del asunto es hacerlo para contemplar los cerezos en flor (hana=flor, mi=mirar :P). Las previsiones apuntaban a que hoy domingo sería el mankai, o la floración plena, cuando están todas las flores recién abiertas y se ven más bonitos. Así que nos plantamos en el parque de Inokashira, con nuestro cargamento y nuestra sábana azul, para apalancarnos bajo el primer cerezo vacío que pillamos. El ambiente, genial; la comida, buenísima; las bebidas, muy ricas: todo muy bucólico de no ser por el frío asesino que hacía, que nos tuvo literalmente congelaícos. Al parecer no es muy normal, y yo no me he traído ropa de crudo invierno sino más bien de entretiempo, así que espero no haber pillado nada. De todas formas, los propios tokyotas deben de estar así así, porque se ven muchísimas mascarillas sanitarias por la calle, señal de que están pochos y no quieren contagiar al prójimo (hay clases y clases dentro de estas mascarillas, pero eso es otra historia y deberá ser contada en otro post :P). Foticos del evento:



viernes, 2 de abril de 2010

Ya estoy aquí

Bueno, pues ya está. Tras una ardua búsqueda por Tama para encontrar el cable LAN, al final hubo que recurrir al Yodobashi --U.

Bueno, para empezar por el principio, debo decir que ha sido el viaje menos accidentado de la historia, todo fue bien y respiré aliviada cuando vi aparecer la maleta por la cinta del equipaje en Narita (yo soy prescindible, pero mi maleta...). Esto es lo primero que vi de Japolandia desde el avión.



Bueno, lo de poco accidentado hay que matizarlo: 12 horas de golpe, saliendo a las 9 de la noche, muy agradables no son. Al menos, JAL tuvo la decencia de darnos de cenar y desayunar, a pesar de la bancarrota... Menús muy japos y bastante ricos, por cierto. Lo mejor del vuelo: las pelis que ves de gratis, aunque tuve la genial idea de tragarme 2012 y cuando me estaba cayendo de sueño, no dormí por enterarme de qué pasaba al final. Triste de mí, que no sabía que aún quedaba una horaza de tostón, digo... película. Así me pasó, que no dormí ni 4 horas, pero bueno... ayudó con el jetlag porque el 30 ya estaba cansada y cogí la cama con ganas. A la llegada a Narita tuve la suerte de poder reencontrarme con mis tomodachis de Japón, ¡por fin!, y que Lau me acogiera en su casa. Por la noche celebramos los cumples en un local de los que va descubriendo ella, e incluso tuvimos tartita ^^. El 30 y 31 fueron días rápidos y ocupados, por los que anduve bastante desorientada (como si ahora no lo siguiera estando... ^^U).

El día 1 tocó mudanza a la resi, que está bastante bien si no fuera porque falta un armario, pero ya veré cómo me las apaño... Fue un día curioso, nos fueron presentando de un lado a otro, a un montón de gente, mareándonos vaya, y hablándonos de lo que esperaban de nosotros. El 2 al fin firmamos el contrato y estuvimos adecentando el despacho (Susana, si lo vieras... es casi tan grande como el departamento...). Aún hay bastante que hacer, pero al menos tenemos los horarios y una idea de cómo queremos organizarlo todo.

El viernes por la mañana tuve unas horillas libres y aproveché para "hacer turismo". Tenéis más fotos en la galería de Flickr, pero por si estáis vaguetes,  mirad qué bonico es mi barrio:


Está chulísimo con los cerezos en flor. Es peque y bastante apañado, tiene unas callejuelas muy de barrio barrio ^^.

Por la tarde fui a hacer el dichoso registro de extranjeros al ayuntamiento. Me quedé alucinada cuando una chica empezó a hablarme en un español mejor que el mío, diciéndome que me había fichado por la cara de española... (sí, se nos distingue genial, no sé por qué). Al final resultó que vivía en España, en la ciudad de al lado, y me acompañó amablemente un ratito a hacer los trámites. Eso es hospitalidad y lo demás son tonterías... El grueso del papeleo me tocó hacerlo sola, porque tuvo que marcharse, pero es una experiencia que hay que vivir, aunque sólo sea por la alegría que te da ver que te entienden un poco... De vuelta desde el ayuntamiento, aproveché para dar una minivuelta por el santuario local, el templo de Ookunitama, que aunque es una lástima que esté en obras, tiene un cerezo increíble.


La verdad es que quiero ir más a Fuchuu, está muy bien y al lado de la estación hay de todo. Supongo que sabéis que los locales y el "mogollón" están casi siempre al lado de las estaciones de tren. Aproveché para ir a Muji a hacerme con cosillas que me hacían falta y no, no tiene nada que ver con España en cuanto a precio. Además, hay comida, cosmética y más cosas que en Madrid dudo que lleguemos a ver... El problema es que iba con prisa y mi paso por la city fue visto y no visto, pero lo dicho, tengo que explorar...

jueves, 25 de marzo de 2010

Ítaca

En estos días, no puedo dejar de acordarme de este poema. Siempre me ha gustado, y me recuerda a aquellas largas conversaciones en la clase de ética (Óscar Pintado, grande entre los grandes...).

Ítaca

Cuando salgas de viaje para Ítaca,
desea que el camino sea largo,
colmado de aventuras, de experiencias colmado.
A los lestrigones y a los cíclopes,
al irascible Posidón no temas,
pues nunca encuentros tales tendrás en tu camino,
si tu pensamiento se mantiene alto, si una exquisita
emoción te toca cuerpo y alma.
A los lestrigones y a los cíclopes,
al fiero Posidón no encontrarás,
a no ser que los lleves ya en tu alma,
a no ser que tu alma los ponga en pie ante ti.

Desea que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que -¡y con qué alegre placer!-
entres en puertos que ves por vez primera.
Detente en los mercados fenicios
para adquirir sus bellas mercancías,
madreperlas y nácares, ébanos y ámbares,
y voluptuosos perfumes de todas las clases,
todos los voluptuosos perfumes que te sean posibles.
Y vete a muchas ciudades de Egipto
y aprende, aprende de los sabios.

Mantén siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Pero no tengas la menor prisa en tu viaje.
Es mejor que dure muchos años
y que viejo al fin arribes a la isla,
rico por todas las ganancias de tu viaje,
sin esperar que Ítaca te va a ofrecer riquezas.

Ítaca te ha dado un viaje hermoso.
Sin ella no te habrías puesto en marcha.
Pero no tiene ya más que ofrecerte.

Aunque la encuentres pobre, Ítaca de ti no se ha burlado.
Convertido en tan sabio, y con tanta experiencia,
ya habrás comprendido el significado de las Ítacas.

C. P. Cavafis
Poemas
Traducción y prólogo de Ramón Irigoyen
Seix y Barral, Barcelona, 1994

martes, 23 de marzo de 2010

Misterios paranormales: la tostada de Bélmez

Las fuerzas telúricas se manifiestan: fijaos en lo que apareció el otro día, a la hora de la cena, al echar un poco de mayonesa en una tostaica...



Qué majas las presencias sobrenaturales, voy a pensar que me desean un buen viaje y lo tomaré como buen presagio.. :D

viernes, 12 de marzo de 2010

Preparando la fuga XD

¡¡YA TENGO EL VISADOOOO!!

Ejem, perdón por la entrada eufórica, pero es que tenía que decirlo. Soy muy feliz! Y también me fastidia un poquillo porque de haber sabido que estaría listo tan pronto podría haber adelantado la fecha de salida, pero bueno... ¡Es tan bonico! Se le perdona todo.

En otro orden de cosas, los papelotes salen adelante. Después de pasearme por la mitad de las grandes instituciones de este país, ya lo tengo confirmado: irse a Japón es igual que irse a otro planeta. La gente se divide entre los que opinan "¡te vas a Japón, qué guayyy!" y los que te remiran y comentan "¿Y a ti qué se te ha perdido por allí, tan lejos?" ¬¬. Me llama mucho la atención, no hay término medio...

La verdad es que se hace tan raro estarse despidiendo continuamente... Ays, y la de gente que a uno le gustaría ver y no hay tiempo (pero quien se anime, que se dé una vueltecita por el país del sol poniente, que se pone a las 5 de la tarde --U...).

martes, 26 de julio de 2011

Buenos propósitos

Si estuviera en España podría hablar de buenos propósitos para el nuevo curso académico, pero ni eso, porque en Japón vamos por la mitad del año... Me limitaré a exponer (con muchas reservas) mi deseo de continuar con el blog, ya que la experiencia piloto fue un desastre, por vagancia personal, lo asumo mucho, y por falta de tiempo (que no imaginaba yo lo pesado que era tener un blog).

No obstante, estoy dispuesta, ya que estamos sin clase, a dedicarle una ínfima parte de mi valioso tiempo, y a ver qué sale. Como decía antes, más por los amigos y familiares que a que yo vea la necesidad de contar lo que hago a todas horas, dónde y con quién... para eso está el Facebook :P. Y cientos y cientos de cientos de blogs hablan sobre Japón en español, así que tampoco vamos a descubrir nada nuevo.

Queda dicho y espero cumplirlo. ¡Aaaadiós! (Ejem, hasta pronto...)

sábado, 10 de abril de 2010

The Lark Ascending

No puedo evitar hacer un post sobre la que está siendo mi banda sonora estos últimos días, un tesoro que todo el mundo debería conocer y que es extrañamente apropiado para la primavera japonesa.

The Lark Ascending es una pieza maravillosa del compositor británico Ralph Vaughan Williams, basado en un poema de George Meredith. Tras una larga y complicada historia que incluye la Segunda Guerra Mundial, la obra fue estrenada en 1921. De ella dijo en su momento el crítico de The Times: "It showed supreme disregard for the ways of today or yesterday. It dreamed itself along". Llegó a mis manos (es un decir) a través de un filtro muy exigente, así que os puedo asegurar que se trata de una música evocadora que os hará soñar, y no hay mejor antídoto para un día triste y pesimista. Garantizado :D.

Según el Daily Telegraph, en abril de 2009 la obra fue una vez más (y van tres seguidas) la pieza clásica favorita por el público británico. Y no tiene pinta de ir a cambiar este año. Algo tendrá... A continuación os dejo la composición entera gracias a Youtube ^^, con la London Philharmonic Orchestra dirigida por Bernard Haitink, y con el violín de Sarah Chang. Más abajo tenéis el poema de Meredith. Que lo disfrutéis.






The Lark Ascending

He rises and begins to round,
He drops the silver chain of sound,
Of many links without a break,
In chirrup, whistle, slur and shake,
All intervolved and spreading wide,
Like water-dimples down a tide
Where ripple ripple overcurls
And eddy into eddy whirls;
A press of hurried notes that run
So fleet they scarce are more than one,
Yet changeingly the trills repeat
And linger ringing while they fleet,
Sweet to the quick o' the ear, and dear
To her beyond the handmaid ear,
Who sits beside our inner springs,
Too often dry for this he brings,
Which seems the very jet of earth
At sight of sun, her music's mirth,
As up he wings the spiral stair,
A song of light, and pierces air
With fountain ardour, fountain play,
To reach the shining tops of day,
And drink in everything discerned
An ecstasy to music turned,
Impelled by what his happy bill
Disperses; drinking, showering still,
Unthinking save that he may give
His voice the outlet, there to live
Renewed in endless notes of glee,
So thirsty of his voice is he,
For all to hear and all to know
That he is joy, awake, aglow;
The tumult of the heart to hear
Through pureness filtered crystal-clear,
And know the pleasure sprinkled bright
By simple singing of delight;
Shrill, irreflective, unrestrained,
Rapt, ringing, on the jet sustained
Without a break, without a fall,
Sweet-silvery, sheer lyrical,
Perennial, quavering up the chord
Like myriad dews of sunny sward
That trembling into fulness shine,
And sparkle dropping argentine;
Such wooing as the ear receives
From zephyr caught in choric leaves
Of aspens when their chattering net
Is flushed to white with shivers wet;
And such the water-spirit's chime
On mountain heights in morning's prime,
Too freshly sweet to seem excess,
Too animate to need a stress;
But wider over many heads
The starry voice ascending spreads,
Awakening, as it waxes thin,
The best in us to him akin;
And every face to watch him raised,
Puts on the light of children praised;
So rich our human pleasure ripes
When sweetness on sincereness pipes,
Though nought be promised from the seas,
But only a soft-ruffling breeze
Sweep glittering on a still content,
Serenity in ravishment

For singing till his heaven fills,
'Tis love of earth that he instils,
And ever winging up and up,
Our valley is his golden cup,
And he the wine which overflows
To lift us with him as he goes:
The woods and brooks, the sheep and kine,
He is, the hills, the human line,
The meadows green, the fallows brown,
The dreams of labour in the town;
He sings the sap, the quickened veins;
The wedding song of sun and rains
He is, the dance of children, thanks
Of sowers, shout of primrose-banks,
And eye of violets while they breathe;
All these the circling song will wreathe,
And you shall hear the herb and tree,
The better heart of men shall see,
Shall feel celestially, as long
As you crave nothing save the song.
Was never voice of ours could say
Our inmost in the sweetest way,
Like yonder voice aloft, and link
All hearers in the song they drink.
Our wisdom speaks from failing blood,
Our passion is too full in flood,
We want the key of his wild note
Of truthful in a tuneful throat;
The song seraphically free
Of taint of personality,
So pure that it salutes the suns
The voice of one for millions,
In whom the millions rejoice
For giving their one spirit voice.
Yet men have we, whom we revere,
Now names, and men still housing here,
Whose lives, by many a battle-dint
Defaced, and grinding wheels on flint,
Yield substance, though they sing not, sweet
For song our highest heaven to greet:
Whom heavenly singing gives us new,
Enspheres them brilliant in our blue,
From firmest base to farthest leap,
Because their love of Earth is deep,
And they are warriors in accord
With life to serve, and, pass reward,
So touching purest and so heard
In the brain's reflex of yon bird:
Wherefore their soul in me, or mine,
Through self-forgetfulness divine,
In them, that song aloft maintains,
To fill the sky and thrill the plains
With showerings drawn from human stores,
As he to silence nearer soars,
Extends the world at wings and dome,
More spacious making more our home,
Till lost on his aerial rings
In light, and then the fancy sings.

George Meredith
Edmund Clarence Stedman, ed. (1833–1908).  A Victorian Anthology, 1837–1895.  1895.

domingo, 4 de abril de 2010

Mi primer hanami...

Pues sí, eso hemos hecho hoy el trío lalalá: irnos de hanami ^^.

El hanami consiste en, como muchos ya sabéis, ir a un parque con amigos, mogollón de comida y bebidas alcohólicas para ponerse piripi. Y no, no es el botellón... La diferencia está en que el meollo del asunto es hacerlo para contemplar los cerezos en flor (hana=flor, mi=mirar :P). Las previsiones apuntaban a que hoy domingo sería el mankai, o la floración plena, cuando están todas las flores recién abiertas y se ven más bonitos. Así que nos plantamos en el parque de Inokashira, con nuestro cargamento y nuestra sábana azul, para apalancarnos bajo el primer cerezo vacío que pillamos. El ambiente, genial; la comida, buenísima; las bebidas, muy ricas: todo muy bucólico de no ser por el frío asesino que hacía, que nos tuvo literalmente congelaícos. Al parecer no es muy normal, y yo no me he traído ropa de crudo invierno sino más bien de entretiempo, así que espero no haber pillado nada. De todas formas, los propios tokyotas deben de estar así así, porque se ven muchísimas mascarillas sanitarias por la calle, señal de que están pochos y no quieren contagiar al prójimo (hay clases y clases dentro de estas mascarillas, pero eso es otra historia y deberá ser contada en otro post :P). Foticos del evento:



viernes, 2 de abril de 2010

Ya estoy aquí

Bueno, pues ya está. Tras una ardua búsqueda por Tama para encontrar el cable LAN, al final hubo que recurrir al Yodobashi --U.

Bueno, para empezar por el principio, debo decir que ha sido el viaje menos accidentado de la historia, todo fue bien y respiré aliviada cuando vi aparecer la maleta por la cinta del equipaje en Narita (yo soy prescindible, pero mi maleta...). Esto es lo primero que vi de Japolandia desde el avión.



Bueno, lo de poco accidentado hay que matizarlo: 12 horas de golpe, saliendo a las 9 de la noche, muy agradables no son. Al menos, JAL tuvo la decencia de darnos de cenar y desayunar, a pesar de la bancarrota... Menús muy japos y bastante ricos, por cierto. Lo mejor del vuelo: las pelis que ves de gratis, aunque tuve la genial idea de tragarme 2012 y cuando me estaba cayendo de sueño, no dormí por enterarme de qué pasaba al final. Triste de mí, que no sabía que aún quedaba una horaza de tostón, digo... película. Así me pasó, que no dormí ni 4 horas, pero bueno... ayudó con el jetlag porque el 30 ya estaba cansada y cogí la cama con ganas. A la llegada a Narita tuve la suerte de poder reencontrarme con mis tomodachis de Japón, ¡por fin!, y que Lau me acogiera en su casa. Por la noche celebramos los cumples en un local de los que va descubriendo ella, e incluso tuvimos tartita ^^. El 30 y 31 fueron días rápidos y ocupados, por los que anduve bastante desorientada (como si ahora no lo siguiera estando... ^^U).

El día 1 tocó mudanza a la resi, que está bastante bien si no fuera porque falta un armario, pero ya veré cómo me las apaño... Fue un día curioso, nos fueron presentando de un lado a otro, a un montón de gente, mareándonos vaya, y hablándonos de lo que esperaban de nosotros. El 2 al fin firmamos el contrato y estuvimos adecentando el despacho (Susana, si lo vieras... es casi tan grande como el departamento...). Aún hay bastante que hacer, pero al menos tenemos los horarios y una idea de cómo queremos organizarlo todo.

El viernes por la mañana tuve unas horillas libres y aproveché para "hacer turismo". Tenéis más fotos en la galería de Flickr, pero por si estáis vaguetes,  mirad qué bonico es mi barrio:


Está chulísimo con los cerezos en flor. Es peque y bastante apañado, tiene unas callejuelas muy de barrio barrio ^^.

Por la tarde fui a hacer el dichoso registro de extranjeros al ayuntamiento. Me quedé alucinada cuando una chica empezó a hablarme en un español mejor que el mío, diciéndome que me había fichado por la cara de española... (sí, se nos distingue genial, no sé por qué). Al final resultó que vivía en España, en la ciudad de al lado, y me acompañó amablemente un ratito a hacer los trámites. Eso es hospitalidad y lo demás son tonterías... El grueso del papeleo me tocó hacerlo sola, porque tuvo que marcharse, pero es una experiencia que hay que vivir, aunque sólo sea por la alegría que te da ver que te entienden un poco... De vuelta desde el ayuntamiento, aproveché para dar una minivuelta por el santuario local, el templo de Ookunitama, que aunque es una lástima que esté en obras, tiene un cerezo increíble.


La verdad es que quiero ir más a Fuchuu, está muy bien y al lado de la estación hay de todo. Supongo que sabéis que los locales y el "mogollón" están casi siempre al lado de las estaciones de tren. Aproveché para ir a Muji a hacerme con cosillas que me hacían falta y no, no tiene nada que ver con España en cuanto a precio. Además, hay comida, cosmética y más cosas que en Madrid dudo que lleguemos a ver... El problema es que iba con prisa y mi paso por la city fue visto y no visto, pero lo dicho, tengo que explorar...

jueves, 25 de marzo de 2010

Ítaca

En estos días, no puedo dejar de acordarme de este poema. Siempre me ha gustado, y me recuerda a aquellas largas conversaciones en la clase de ética (Óscar Pintado, grande entre los grandes...).

Ítaca

Cuando salgas de viaje para Ítaca,
desea que el camino sea largo,
colmado de aventuras, de experiencias colmado.
A los lestrigones y a los cíclopes,
al irascible Posidón no temas,
pues nunca encuentros tales tendrás en tu camino,
si tu pensamiento se mantiene alto, si una exquisita
emoción te toca cuerpo y alma.
A los lestrigones y a los cíclopes,
al fiero Posidón no encontrarás,
a no ser que los lleves ya en tu alma,
a no ser que tu alma los ponga en pie ante ti.

Desea que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que -¡y con qué alegre placer!-
entres en puertos que ves por vez primera.
Detente en los mercados fenicios
para adquirir sus bellas mercancías,
madreperlas y nácares, ébanos y ámbares,
y voluptuosos perfumes de todas las clases,
todos los voluptuosos perfumes que te sean posibles.
Y vete a muchas ciudades de Egipto
y aprende, aprende de los sabios.

Mantén siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Pero no tengas la menor prisa en tu viaje.
Es mejor que dure muchos años
y que viejo al fin arribes a la isla,
rico por todas las ganancias de tu viaje,
sin esperar que Ítaca te va a ofrecer riquezas.

Ítaca te ha dado un viaje hermoso.
Sin ella no te habrías puesto en marcha.
Pero no tiene ya más que ofrecerte.

Aunque la encuentres pobre, Ítaca de ti no se ha burlado.
Convertido en tan sabio, y con tanta experiencia,
ya habrás comprendido el significado de las Ítacas.

C. P. Cavafis
Poemas
Traducción y prólogo de Ramón Irigoyen
Seix y Barral, Barcelona, 1994

martes, 23 de marzo de 2010

Misterios paranormales: la tostada de Bélmez

Las fuerzas telúricas se manifiestan: fijaos en lo que apareció el otro día, a la hora de la cena, al echar un poco de mayonesa en una tostaica...



Qué majas las presencias sobrenaturales, voy a pensar que me desean un buen viaje y lo tomaré como buen presagio.. :D

viernes, 12 de marzo de 2010

Preparando la fuga XD

¡¡YA TENGO EL VISADOOOO!!

Ejem, perdón por la entrada eufórica, pero es que tenía que decirlo. Soy muy feliz! Y también me fastidia un poquillo porque de haber sabido que estaría listo tan pronto podría haber adelantado la fecha de salida, pero bueno... ¡Es tan bonico! Se le perdona todo.

En otro orden de cosas, los papelotes salen adelante. Después de pasearme por la mitad de las grandes instituciones de este país, ya lo tengo confirmado: irse a Japón es igual que irse a otro planeta. La gente se divide entre los que opinan "¡te vas a Japón, qué guayyy!" y los que te remiran y comentan "¿Y a ti qué se te ha perdido por allí, tan lejos?" ¬¬. Me llama mucho la atención, no hay término medio...

La verdad es que se hace tan raro estarse despidiendo continuamente... Ays, y la de gente que a uno le gustaría ver y no hay tiempo (pero quien se anime, que se dé una vueltecita por el país del sol poniente, que se pone a las 5 de la tarde --U...).